“Abuela, te he diseñado un juego”

Con este artículo inauguramos nueva sección: “Diario de un videojuego”, donde contaré mis experiencias diseñando videojuegos.

Comenzaré contando el proceso de creación de XV.

XV es un juego de cartas solitario que consta de un mazo de cartas con números del 1 al 10 de cuatro colores diferentes. El objetivo es reorganizar las cartas que hay sobre la mesa para sumar 15 en las filas.

Pero vamos al principio, a cómo empezó todo y así lo entenderás mejor.

Planteamiento

¿Por qué empecé a diseñar este juego? Quería hacer un juego para mi abuela. 

El público objetivo era claro: mi abuela. Así que me puse a pensar en sus gustos, qué mecánicas está acostumbrada, qué limitaciones de accesibilidad podía haber.  

Algunas decisiones eran claras:

  • Que fuese un juego de mesa y de cartas (siempre le han gustado este tipo de juegos).
  • Mecánicas de juego solitario (que pueda jugar cuando quiera sin depender de nadie).
  • Que no sea digital (al menos en un principio, claro).

Ya tenía algunas bases claras, así que me puse a investigar qué tipos de juegos hay, qué mecánicas tienen, etc. 

Game Design Document

Una vez tenía clara la mecánica principal, lo plasmé en un documento para elaborar poco a poco las reglas del juego que tenía en mi cabeza. 

¿Cuántas cartas tenía que haber? ¿Qué disposición? ¿Cuál es el loop? 

  • Colocamos inicialmente nueve cartas sobre la mesa en una disposición 3×3.
  • Existe una columna adicional a la derecha.
  • Reorganizamos las cartas en la mesa para sumar 15 en las filas.
  • Se pueden hacer “combos” de 2, 3 y 4 cartas.
  • Cada “combo” te da puntos.


Prototipo y test (I)

Cogí una cartulina que tenía por casa y cuatro rotuladores de colores diferentes para hacer las cartas del juego. Un apaño, algo rápido. Probé de hacer unas partidas y… oye, ¡era divertido!

Con mucha ilusión, compartí la idea con mi novio y jugamos algunas partidas más. 

Estas primeras pruebas me sirvieron para validar que el juego era divertido y que la dinámica funcionaba. También me sirvió para hacer algunos ajustes al GDD (afinar el diseño, definir la puntuación…).

Prototipo y test (II)

El siguiente prototipo fue un poco más currado. No mucho más, aún era con cartas de cartulina y rotuladores.

El diseño un poco más apurado, con las cartas que predominan los colores para que se diferenciasen mejor (cosa que no hice en el primer prototipo).

Hice más test, esta vez hice con unos amigos y familia. 

En esta ocasión me sirvió para validar la experiencia del juego. Enganchaba, la experiencia que transmitía era de hacer pensar, ser retadora. Funcionaba, justo lo que quería conseguir.

Diseño “final”

Hice el diseño (con canva, algo rápido), imprimí las cartas, redondeé las esquinas, les puse unas fundas y… ¡listo!. Por supuesto también añadí la hoja de reglas. 

Este paso de imprimirlo, si hubiese querido hacer solamente un videojuego, me lo podría haber saltado, pero recordemos que es el regalo para mi abuela. 

Ya tenía preparado el juego y se lo di a mi abuela. 

Pero esto no se quedó ahí. Compartí la idea y las reglas con mi amigo Gabriel y 20 minutos después ya tenía montada una versión en digital (es un crack).

Seguimos trabajando en ello, así que este es el primer artículo de varios sobre el proceso de XV. ¿Te gusta la idea?

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *